Comer trufas silvestres de primera calidad no está al alcance de cualquiera. La demanda mundial no para de crecer y la producción es cada vez más escasa, lo que encarece el producto. Francia, España e Italia son los países productores de las principales especies comestibles: la trufa blanca y la negra. Y en el caso de la primera, solo Italia. “La demanda a nivel mundial se ha incrementado exponencialmente en la última década. Mercados emergentes como Australia, Rusia y China, con un producto de poco valor gastronómico, quieren trufas de calidad”, declara Xavier Rius, propietario de la empresa F&X Rius... 

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